VATICANO

¿Cómo está nuestro corazón? ¿Abierto y capaz de pedir el don de la consolación para después transmitirlo a los otros, como un don del Señor? o “¿’cerrado’, ricos de espíritu, es decir, ‘suficientes’ que se consuelan mirándose al espejo?

En el día en el que la Iglesia Católica conmemora a la Santísima Trinidad, Papa Francisco recordó, desde el balcón de la Plaza de San Pedro, las palabras de la segunda lectura en la que San Pablo se dirige a la comunidad de Corinto “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo estén con todos ustedes"(2 Cor 13,13), para después afirmar que esta “bendición” del Apóstol es fruto de su experiencia personal del amor de Dios.

Se lleva a cabo del 8 al 10 de Junio en la Sede Permanente del Parlamento Latinoamericano y Caribeño, cita en Ciudad de Panamá, la XXXIII Asamblea General del Parlatino, y el Diálogo Parlamentario de Alto Nivel sobre Migración en América Latina y el Caribe. Esta Plenaria tiene como objetivo emprender acciones con el fin de “mejorar las leyes, las políticas públicas y protocolos básicos” en relación a la migración, con miras a la aprobación de un pacto mundial sobre migración a firmarse en 2018.

En los peores momentos, de tristeza y de dolor, incluso frente a los insultos, hay que elegir el camino de la oración, de la paciencia y de la esperanza en Dios, sin refugiarse en la vanidad.

Los Obispos venezolanos entregaron un informe al Santo Padre sobre la actual situación del país, detallando los casos de violencia y victimas fallecidas.

El papa Francisco realizó este miércoles la habitual audiencia general en la plaza de San Pedro, donde le esperaban varios miles de peregrinos. Las medidas de control para permitir a los fieles afluir en la zona circundante al Vaticano y en la plaza delante de la basílica fueron altas.

En la homilía de la Misa celebrada en la Casa Santa Marta, en el Vaticano, el Papa Francisco advirtió contra los hipócritas y llamó a estar vigilantes, pues “el hipócrita puede destruir una comunidad” cristiana.

Que las obras de misericordia no sean dar limosna para tranquilizar la conciencia, sino la participación en el sufrimiento de los demás, incluso corriendo riesgos y dejándose incomodar. Lo afirmó el Santo Padre en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta en el día en que la Iglesia recuerda a San Bonifacio, mártir y apóstol de Alemania.

“Ven Espíritu de Dios. Para vivir, te necesitamos como el agua: desciende una vez más sobre nosotros y enséñanos la unidad, renueva nuestros corazones y enséñanos a amar como tú nos amas, a perdonar como tú nos perdonas”, lo dijo el Papa Francisco en la Santa Misa, en la Solemnidad de Pentecostés, celebrada en la Plaza de San Pedro.

“Pediré a toda la Iglesia dedicar el mes de octubre del 2019” como “un tempo extraordinario de oración y reflexión” sobre “el trabajo misionero”.

DC.Televisión