VATICANO

La Eucaristía significa “acción de gracias”: acción de gracias a la Trinidad, que nos introduce en su comunión de amor, ha apuntado el Papa.

El Papa Francisco ha comenzado hoy en la Audiencia general un nuevo ciclo de catequesis sobre la Eucaristía, para comprender mejor su importancia y su significado, “y cómo el amor de Dios se refleja en este misterio de fe”, ha indicado.

Con un sol radiante en Roma, a las 9:35 horas ha llegado el Santo Padre a la plaza de San Pedro, donde se ha encontrado con grupos de peregrinos y fieles procedentes de Italia y de otras partes del mundo para participar en la Audiencia general.

El Papa ha explicado que cristianos de todas las épocas “no han dudado en entregar su vida por amor a la Eucaristía”, inspirándose en las palabras de Cristo: “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna”.

El testimonio de los mártires –ha dicho el Obispo de Roma– nos cuestiona también a nosotros: “¿Qué importancia le damos al sacrificio de la Misa y a la comunión en la mesa del Señor? ¿Buscamos de verdad esa fuente de `agua viva´, que transforma nuestra vida en un sacrificio espiritual de alabanza y acción de gracias?”

Asimismo, Francisco ha observado que el Concilio Vaticano II alentó la formación litúrgica de los fieles, porque “la Iglesia vive siempre de la Liturgia y se renueva gracias a ella”. Por eso –ha añadido– intentamos conocer mejor este gran don que Dios nos ha dado con la Eucaristía, en la que “Cristo se hace presente para que participemos de su pasión y muerte redentora”.

Terminando su catequesis en español, el Papa ha saludado a los peregrinos de esta lengua, en modo particular a los grupos provenientes de España y América Latinay haciendo una mención especial a la delegación sindical argentina, allí presente.

“Pidamos a la Virgen María que interceda por nosotros para que sintamos el deseo de conocer y amar más el misterio de la Eucaristía, sacramento del Cuerpo y la Sangre de su Hijo Jesús”, ha dicho el Santo Padre. (Zenit)

Si se pierde la capacidad de sentirse amados, se pierde todo. Es la síntesis del concepto que expresó el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta el primer martes de noviembre.

Como Jesús, que es manso y humilde de corazón, así debemos ser sus discípulos. Lo dijo el Papa Francisco al reflexionar en el XXXI domingo del tiempo ordinario sobre el Evangelio del día, ambientado en los últimos días de la vida del Señor en Jerusalén.

Al presidir en la Solemnidad de Todos los Santos, el rezo del Ángelus, el Papa Francisco explicó que las bienaventuranzas no son para “superhombres” sino para todos nosotros y constituyen el “mapa” de la vida cristiana para la felicidad.

El Pontífice recibió en audiencia a miembros de la Federación Internacional de las Universidades Católicas, una vez concluyeron en Roma un congreso internacional sobre refugiados e inmigrantes, y les pidió ayudar a estudiar a refugiados y favorecer materias para reflexionar sobre el drama de la inmigración.

En el jueves 2 de noviembre, en la Conmemoración de los fieles difuntos, el Santo Padre celebró la Santa Misa, por primera vez, en el cementerio americano de Nettuno, construido en el año 1944 en memoria de los caídos estadounidenses de todas las operaciones militares que se llevaron a cabo con el fin de liberar a Italia. Son 7861 los caídos, hombres y mujeres, que tienen su eterno descanso en este cementerio o que son allí conmemorados.

Para hacer crecer el Reino de Dios es necesario tener el coraje de echar el granito de mostaza y mezclar la levadura. Mientras, en cambio, tantas veces se prefiere una “pastoral de conservación”. Lo dijo el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta el último martes de octubre. Inspirándose en el episodio evangélico de San Lucas, en el que Jesús compara el Reino de Dios con el granito de mostaza y la levadura, el Obispo de Roma afirmó que ambos elementos son pequeños, y sin embargo, “tienen dentro un poder” que los hace crecer. Así sucede con el Reino de Dios: su poder viene desde dentro.

“Un buen pastor se acerca a los descartados, es capaz de conmoverse y no se avergüenza de tocar la carne herida. En cambio, quien sigue el camino del clericalismo, se acerca siempre o al poder de turno o al dinero”.

El Papa Francisco reiteró que «sin trabajo no hay dignidad», y recordando que ante todo está el bien de la persona, señaló que «no todos los trabajos son dignos». En un vídeo mensaje, con motivo de la Semana social de los católicos italianos, celebrada en Cagliari del 26 al 29 de octubre de 2017, el Obispo de Roma agradece el tema elegido: «El trabajo que queremos: libre, creativo, participativo y solidario», que se inspira en su Exhortación Apostólica Evangelii gaudium (192).

Su Santidad Papa Francisco ha conversado con los seis miembros de la Estación Espacial Internacional mediante una videollamada que ha tenido una duración aproximadamente de 25 minutos, convirtiéndose en el segundo Papa que conecta con los astronautas en el espacio.

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