Titular Principal

Titular Principal (1)

Los sacerdotes y religiosos no deben ceder «a las tentaciones que encuentra cada día en su camino. Me gustaría destacar algunas significativas. Ustedes las conocen, porque estas tentaciones fueron descritas bien por los primeros monjes de Egipto». No deben «dejarse arrastrar y no guiar», «quejarse constantemente», caer en la «murmuración» y en la «envidia», «compararse con los demás», caer en el «individualismo», «caminar sin rumbo y sin meta». Deben cuidarse también de la tentación del «faraonismo», es decir «de endurecer el corazón y cerrarlo al Señor y a los demás. Es la tentación de sentirse por encima de los demás y de someterlos por vanagloria, de tener la presunción de dejarse servir en lugar de servir». Es lo que dijo Papa Francisco al clero copto-católico, a los religiosos y a las religiosas, a los seminaristas, durante el encuentro con todos ellos en el Seminario Patriarcal Al Maadi, de El Cairo, último acto, antes de la despedida final, de su viaje de dos días a Egipto.