Miércoles, 14 Febrero 2018 16:18

Círculo de Reflexión Bíblica: VI Domingo Ordinario - Ciclo Destacado

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“Ya coman, ya beban, o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para gloria de Dios”

        

Oración inicial

Guía: Dichoso el que fue absuelto de su culpa y a quien se le perdonó su pecado.

Todos: Dichoso a quien el Señor no le tiene en cuenta su falta y en cuyo espíritu no hay engaño.

Guía: Señor, ante Ti reconocí mi pecado y tú perdonaste mi falta

Todos: Alabado sea el Señor, que es misericordioso y justo.

Guía: Invoquemos la presencia del Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía, Señor tu Espíritu y se renovará la faz de la tierra.

Oh, Dios que has instruido los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos a través del mismo Espíritu que gocemos siempre de su divino consuelo. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

 

Primera Lectura [ Levítico 13 (1) – 2 (44-46) ]

El Señor dijo a Moisés y a Aarón:
«Cuando alguno tenga en la piel un tumor, una úlcera o mancha reluciente, y se le forme en la piel una llaga como de lepra será llevado al sacerdote Aarón o a uno de sus hijos sacerdotes. Se trata de un leproso, y el sacerdote lo declarará impuro.
El leproso llevará las vestiduras rasgadas, los cabellos revueltos y la barba rapada, e irá gritando: “¡Impuro, impuro!” Mientras le dure la lepra, será impuro. Vivirá aislado y tendrá su morada fuera del campamento».

 

Comentarios

El libro del Levítico contiene todas las normas religiosas del Antiguo Testamento (reglas para los sacrificios, investidura de los sacerdotes, celebración de las fiestas del año) y también se pueden leer las normas acerca de la pureza (de personas, animales y cosas). En aquellos tiempos la pureza se interpretaba de un modo diferente. Se trataba de un concepto ritual y no moral, como ahora. Se entendía la impureza como algo que podía manchar a las personas, inhabilitándolas para entrar en contacto con Dios (y su pueblo). Todo lo que estaba relacionado con la vida y la muerte era portador de impureza (sangre, semen, menstruación, la fermentación, enfermedades de la piel, cadáveres de personas o de animales). Los sacerdotes debían tener extremado cuidado para no “contaminarse” ya que su oficio los obligaba a estar “más cerca” de Dios.

Sabemos que la lepra es incurable, pero en aquellos tiempos se llamaba de este modo a cualquier afección seria de la piel. Por eso estaba previsto que en caso de curación de dicha enfermedad, la gente debía acudir ante los sacerdotes para ser declarado de nuevo “puro” y así poder volver a su familia, y a la sociedad.

 

Reflexión

(1) ¿Cómo te sentirías si por alguna enfermedad te obligaran a vivir lejos de tu familia y aislado de la sociedad?

(2) Reflexionar acerca de lo que Dios espera de nosotros. Compartir con el grupo.

(4) Después de contestada la respuesta anterior, pregúntate si existe o no el peligro de que las ceremonias y rituales ocupen todo tu interés religioso y te distraigan del empeño en vivir la vida que Dios espera de ti.

(5) Después de contestada la pregunta anterior, reflexionar acerca de la mejor manera de aprovechar las ceremonias y ritos de la Iglesia para procurar la vida que Dios espera de ti.

 

Segunda Lectura [ 1 Corintios 10 (31) – 11 (1)]

Hermanos: Ya coman, ya beban, o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para gloria de Dios. Y no sean ocasión de pecado ni para judíos, ni para paganos, ni para la Iglesia de Dios; hagan como yo, que procuro dar gusto a todos en todo, sin buscar mi propio interés, sino el de los demás, para que se salven.
Traten de imitarme, como yo imito a Cristo.

 

Comentarios

Esta lectura se comprende mejor dentro del contexto en que se encuentra. En el capítulo 8, Pablo aclara lo referente al asunto de comer carne de animales sacrificados a los ídolos paganos y que después se vendían al público. Les decía el apóstol que puesto que los ídolos no son nada, aquella carne no contenía nada que la diferenciara del resto. Más adelante, en el capítulo 9, Pablo se nos presenta a sí mismo como ejemplo de renuncia a sus derechos en aras de la misión evangelizadora. Y ahora, en el capítulo 10, proclama que la libertad de conciencia no es para el beneficio propio sino del de los demás. Esto en particular nos debe hacer reflexionar ante el acoso del mundo actual que nos quiere obligar a anteponer nuestras propias “necesidades” y un supuesto derecho a darnos gusto por sobre todas las cosas, dejando para mas tarde el interés en las preocupaciones demás.

 

Reflexión

(1) ¿Existe algo que hacemos que no es fundamental y le damos más importancia de la que merece?

(2) ¿Te atreverías a decir lo mismo que dice Pablo en la última línea? ¿Por qué?

 

Evangelio [ Marcos 1 (40-45) ]

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso y le suplicó de rodillas: «Si quieres, puedes limpiarme».
Jesús, compadecido, extendió la mano, lo tocó y le dijo: «¡Quiero, queda limpio!»
Inmediatamente le desapareció la lepra y quedó limpio.
Al despedirlo, Jesús le mandó con severidad: «No se lo digas a nadie; vete, preséntate al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés, para que les conste que has quedado sano».
El, sin embargo, tan pronto como se fue, comenzó a divulgar entusiasmado lo ocurrido, de modo que Jesús no podía ya entrar abiertamente en ninguna ciudad. Tenía que quedarse fuera, en lugares descampados; y aun así acudían a él de todas partes.

 

Comentarios

           Llegamos al final del primer capítulo de Marcos, que resume el comienzo del ministerio de Jesús en Galilea. Sin duda alguna, la primera lectura ha sido escogida para preparar el terreno a este pasaje. Cuando Jesús cura al leproso realiza un triple signo: Primero, restablece a la sociedad a alguien que estaba expulsado de la misma, debido a su enfermedad que lo había hecho “impuro”. Segundo, da una demostración del poder divino que le era propio y que le permitía realizar este tipo de prodigios. Y tercero, da muestras de humildad al reconocer el cumplimiento de unas normas dictadas por Moisés cuando ordena al curado a presentarse ante las autoridades.

           Aunque Jesús solicita guardar discreción (“Secreto mesiánico”) para evitar que la gente lo vaya buscando solo para obtener lo que él no vino a traer, es imposible quedarse callado. El anuncio de la presencia de Jesucristo no puede silenciarse, va dirigido a todo aquel que quiera aceptarlo.

 

Reflexión

(1)¿Has experimentado alguna vez una curación física importante? (no necesariamente milagrosa o sobrenatural). Compartir de qué manera tu vida cambió después de recuperar la salud.

(3) Una vez contestada la respuesta anterior, imaginar lo que sintió el leproso. ¿Hubiese sido natural que guardara el silencio pedido por Jesucristo?

(4) Muchos enfermos claman a Dios por una curación física. Algunos la reciben y otros no. ¿Qué explicación puedes dar a esto?

(5) ¿Has pensado alguna vez que tal vez seas tú la respuesta a la oración de alguien que sufre? ¿Estás consciente de nuestra misión como portadores de la misericordia del Señor?

 

Oración final

Bendito seas, Señor, por los testigos
de tu amor sin preguntas ni medida,
los que a la vera de todos los caminos
se paran a curarte las heridas.

Como Damián, tu servidor y amigo,
que no volvió su rostro ante el espanto
de tu cuerpo sufriente y malherido,
de tus llagas amargas, de tu llanto.

Señor, tú estabas leproso y te cazaron
como a las alimañas de los montes,
y en un infierno ausente te arrojaron
para olvidar tu rostro y tus hedores.

Pasó Damián, el buen samaritano,
miró de frente y sin temor tu lepra,
y besando tus llagas como hermano
halló su propia cruz en esa entrega.

Señor, tú estás a la vera del camino
esperando una mano compasiva,
que hoy sepamos en cada hermano nuestro
sanar tu soledad y tus heridas.

En Damián, grano de trigo fértil,
en Molokai sembrado y triturado,
el Padre bueno, el Hijo y el Espíritu
por siempre sean benditos y alabados.
Amén

 

                                                                                                                       Diácono José Moronta    

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Modificado por última vez en Miércoles, 14 Febrero 2018 16:18

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